UTOPIAME
“Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto”
Lo dejé atrás, sin mis manos, sin mis besos, sin mis recriminaciones.
Tuve que hacerlo, no sé como, pero adentro había una fuerza que luchaba por dos.
Y quisiera escribir que fue fácil, que sólo me retiré de la batalla y tomé lo que me pertenecía aún…pero fue todo menos así, me la pasé volteando, me la pasé esperando, me la pasé sonriendo y soñando esperando que él pudiera reconocerme por lo menos ahí.
Tuve mil y un motivos para irme, pero había uno más fuerte para quedarme, existieron en mí esperanzas, reencarnaron en mí las dudas y la desilusión, me dolían partes que no sabía que existían, encontré lugares oscuros donde me dijeron que sólo yo podría prender la luz.
Pasaron días, meses y el año, después de ya casi 4 meses de ausencia total, no hay más lágrimas, no hay más “te estoy esperando”, ya no queda nada a qué volver, no queda nada porque …cuando decidí dejarte atrás, prendí la luz y volvió todo a brillar.
Utopiame 24/abril/2013








